Crítica de Anthem of the Peaceful Army

Crítica de Anthem of the Peaceful Army

El gusto -esto ya es un tópico, por repetido hasta la saciedad, pero igualmente cierto- es algo completamente subjetivo. Uno, con el tiempo, empieza a pensar que se ve influenciado, ese gusto, por el de otras personas, por la primicia de lo que conoce o no conoce antes que nadie, o por el exceso o la carencia de contexto (sea este el origen de la banda, su originalidad, las influencias o el parecido con otras bandas). Da la impresión de que eso también forma parte del gusto, además del propio gusto del entorno de uno mismo. Por el hecho de poder recomendarlo antes de que alguien lo conozca, aparte de ti mismo, frente a la masa que te apabulla a ti -y crees que sólo a ti- con un grupo que es impresionante (y puede que, por las palabras de quien recomienda, único), pero que, tal vez por lo pesados que son con ese grupo, tal vez producto de las expectativas (siempre altas), o tal vez por predisposición (siempre negativa), el resultado sea, en cualquier caso, decepcionante (a la par que estimulante para el crítico que lo tiene que demostrar con sus palabras).

¿Existe algún grupo de música existoso -especialmente en el rock, pero se podría extrapolar a cualquier otro género- que no tenga tantos detractores como seguidores acérrimos? Pocos artes parecen obtener tanta unanimidad en la falta de ella.

Greta Van Fleet y sus comparaciones

Greta Van Fleet

Ha pasado mucho tiempo, quizá más de una década, desde que una banda de rock -entendido como verdadero rock, con cierta fuerza y garra musical más allá del uso de guitarras eléctricas y baterías- no generaba tanta expectación e ilusiones entre los amantes del género alrededor de todo el mundo. Y ahí está la clave: de todo el mundo. Desde la salida en 2017 de su primer single, Highway Tune, las esperanzas de muchos amantes del rock se centraron en esta joven banda formada por tres hermanos y su amigo de la infancia. Cuatro componentes que, con un grito y un pegadizo punteo de escasos 25 segundos, dejaban clarísima su primera y gran influencia (una que, en entrevistas, comentarios y reportajes, parecían evitar): Led Zeppelin.

Después de esta impresionante carta de presentación (al menos para el que esto escribe), empezaron las comparaciones, empezaron las preguntas y empezaron las respuestas. El propio Robert Plant hablaba sobre Greta Van Fleet con cierto humor, recordando que ellos mismos, estos cuatro jóvenes, ponen nombre a sus influencias a través de Aerosmith. Todo esto ocurrió antes de Anthem of the Peaceful Army, cuando ya lanzaron el doble EP From the Fires, que a su vez contenía todas las canciones del primer EP, Black Smoke Rising, cuya canción que le daba título, Black Smoke Rising, era otro claro ejemplo de lo que la banda era capaz de hacer, esta vez desde el otro punto de vista rockero. Dos potentes singles, en cualquier caso, y dos trabajos bastante interesantes, que servían para obtener una legión de seguidores incondicionales al nivel de sus detractores que, como se puede ver en Rate Your Music, es incalculable.

Anthem of the Peaceful Army, pista a pista

El plan original de la banda era reunir lo mejor de sus composiciones realizadas en los últimos cuatro o cinco años, pero fue desechado justo antes de grabar. Durante las dos semanas en que el grupo estuvo en el estudio, se grabó aproximadamente el 75% del resultado final, manteniendo sólo el 25% de este en base a los trabajos anteriores.

Anunciado con el lanzamiento del single When the Curtain Falls en julio de 2018, el primer álbum de larga duración de Greta Van Fleet se ponía a disposición de nuestros oídos el 19 de octubre de este mismo año. Desde entonces, ha habido tiempo suficiente para formarse una opinión por fin, lejos de esperanzas, expectativas, divagaciones y recreaciones sobre el rock, sobre si debe innovar, si para ser bueno tiene que ser original. Porque como veremos, su primer álbum de larga duración busca claramente una relevancia más allá del mero revivalismo.

01. Age of Man

El estilo de Greta Van Fleet se mueve entre el Hard Rock y el Blues Rock. Age of Man, la canción que abre el álbum, recupera sensaciones claramente hippies, en un sentido musical de los años 60 y 70, con un solo de violín que da paso a una guitarra que, poco a poco, en su repetición, se va amplificando segundo a segundo durante un minuto. Lo acompaña la voz de Joshua Kiszka, cuyas capacidades vocales parecen ilimitadas, para dar paso a otros 5 minutos que se manejan entre arcos, coros y estribillos por igual. Una gran forma de empezar un disco, aunque muchos esperábamos algo mucho más potente en un principio (cuando salió el LP).

Una de mis favoritas de todo el álbum.

02. The Cold Wind

The Cold Wind es justo lo que cabía esperar de Greta Van Fleet. Se nota una ligera evolución frente a sus primeros trabajos. El blues, los solos, los riffs y la especial forma de cantar del vocalista, entre Led Zeppelin y Rush, dan en 3 minutos una muestra que, esta vez sí, es lo que un seguidor de la banda esperaría recibir de ella.

03. When the Curtain Falls

Este primer single, como ya hemos dicho, sigue de cerca el doble EP lanzado el año pasado. La canción se cocina manteniendo una receta similar a Highway Tune, con eclécticas interpretaciones vocales de Joshua Kiszka y las líneas de guitarra del hermano Jacob Kiszka destacando sobre todo.

04. Watching Over

Segundo single. Esta canción es, en sus formas, una de las más agresivas del álbum, gracias a su riff. Pero en este caso, por no obviarlo tampoco en el resto del disco, debemos hablar de las letras, llenas de predicaciones hippies, como por otro lado ya sugería un título como Himno del Ejército Pacífico.

05. Lover, Leaver

Tercer single previo al lanzamiento del álbum. Hay quien dice que si un disco comienza por su primer single, es que éste no merece la pena. Aquí se ha optado por poner los tres primeros singles seguidos, pero después de dos canciones que no lo son. No os preocupéis: si has llegado hasta aquí, las siguientes canciones siguen valiendo la pena. El álbum contiene una versión más larga al final, que no reseñamos por su parecido con esta. Su nombre (para diferenciarla de esta): Lover, Leaver (Taker, Believer).

De mis favoritas.

06. You’re the One

You’re the One es justo lo que parece necesario tras los tres primeros singles de este álbum. Un momento de descanso perfecto durante un show en vivo y, al mismo tiempo, uno que se cantará a pleno rendimiento y en el que todos los teléfonos inteligentes saldrán al aire.

07. The New Day

Un momento de especial atención para este estribillo y esa batería. Se habla poco de la batería en este grupo. Es una gran canción. Para muchos, esto es puro Led Zeppelin, y de la mejor clase.

De mis favoritas.

08. Mountain of the Sun

Cuando parecía que el álbum entraba en un estado tranquilo y mucho más relajante, aparece Mountain of the Sun, cuyo sonido influido por la música negra en el ritmo y en los cambios vocales, nos hacen despertar y hasta querer bailar. No es el tema más enérgico, quizás, del álbum, pero tiene una alegría de la que la mayoría carecen.

De mis favoritas.

09. Brave New World

Manteniendo el tono de todo lo que llevamos de álbum, Brave New World sigue en ese ambiente relajado que en general sirve como unificador entre los estilos del disco. Se nota que los músicos tienen el talento suficiente para evitar que las transiciones se vuelvan demasiado discordantes entre sí. El sutil trabajo de órgano en todas partes es agradable, y este tema tiene un tinte oscuro según los estándares de la banda, por lo demás sencillos.

10. Anthem

El álbum cierra con un himno de tipo acústico, que suena cursi sobre el papel, pero funciona bien dentro de la canción. El trabajode guitarra es simple, pero destaca sutilmente sobre el resto de los instrumentos, con un mensaje que gana cada vez que se repite y se corea. Hecho claramente con la intención de llenar estadios.

Conclusión

En general, se podría decir que Greta Van Fleet ha hecho un disco de debut que funciona bastante bien, compacto y digno de escuchar y de recomendar. Si bien no cambiará la mentalidad de los detractores, complacerá a quien haya apreciado su música previamente. Algunas de las pistas suenan de manera similar (hace falta escucharlo más de dos veces para distinguirlas), pero es un álbum muy bueno, que nunca sube tan alto ni baja tanto como para que las caídas o subidas posteriores sean acusadas. Tanto es así, que cualquier canción que lo compone podría ser el próximo single, por ejemplo.

Y aunque muchos tememos que la energía encontrada en los 3 minutos de Highway Tune no vuelva a existir jamás en esta banda (no porque no sean capaces de replicarla, su juventud y habilidades parecen hablar a su favor, sino por la frescura inesperada que encontramos, porque entonces, en una primera escucha sobre alguien desconocido, no éramos tan exigentes, exquisitos ni teníamos expectativa alguna), seguiremos mirando al futuro del rock, dejando algo de éste en unas manos que, visto lo visto, tienen bastante talento. Porque una cosa sigue cerca: la idea de que encuentren su sonido.

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