Una canción, una versión: Dream A Little Dream Of Me

Dream A Little Dream Of Me, un clásico en cada versión

Dream A Little Dream Of Me

Dentro de la música de los 50, Dream A Little Dream Of Me es una de las más destacadas, tanto por los nombres detrás de dicha canción, Ella Fitzgerald y Louis Armstrong, como por su influencia posterior, mucho más allá del jazz, género en el que fue interpretada en 1950.

Sin embargo, el origen de esta canción se encuentra en el año 1931, momento en el que los compositores Fabian Andre y Wilbur Schwandt se unieron al letrista Gus Kahn y crearon juntos una delicada obra maestra imperecedera.

Dream A Little Dream Of Me, de Ella Fitzgerald & Louis Armstrong

A pesar de los 19 años de diferencia que hay entre la versión original y la de Ella y Louis, dos clásicos inolvidables de la música jazz, e incluso incluyendo en ese lapso de tiempo otras versiones como la de Ozzie Nelson o incluso la de Nat King Cole con su trío en 1947, quien verdaderamente inmortalizó este tema fue esta pareja. La convirtieron en lo que es hoy y será siempre. En la memoria colectiva, si le preguntáramos por esta canción, seguramente una mayoría respondería esta canción.

La versión de The Mamas & The Papas

O no, porque la versión de The Mamas & The Papas, en este lado de la Historia de la música, es una de las canciones de los 60 más recordadas. Una versión con variaciones claras. Para mí, personalmente, esta canción, en las manos del grupo folk-rock neoyorquino, se convierte en algo un poco más triste y lánguido. Si bien es cierto que a medida que el tema avanza, la instrumentación y el ritmo también lo hacen, alegrándose en su propia pena, acelerando los tiempos y elevando el tono. Pero al final queda una sensación un poco amarga.

Comparad el tarareo de la primera versión con la segunda. Sí, la segunda también incluye silbidos, pero la primera tenía una trompeta y dos cantantes con una personalidad irrepetible. Y es algo que me resulta interesante: el sonido de la trompeta, en general, y la voz de Louis Armstrong, en particular, suele llevarme más bien hacia la melancolía. Aquí, sin embargo, hay un punto de regocijo mutuo que la segunda versión de nuestro artículo no tiene, aunque sí cuenta con varias dosis de ironía basadas, seguramente, en la auto consciencia basada en la versión de 1950.

Otras versiones

Estas versiones son un poco más modernas y puede que perecederas, pero no dejan de ser una forma de mantener al día canciones con casi 100 años de antigüedad a sus espaldas.

Traídas directamente de SoundCloud, la red social que cogió lo mejor de MySpace y eliminó lo peor de Facebook, y la web de donde este blog suele nutrirse para obtener la música que comparte contigo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cinco + 20 =

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies